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lunes, 2 de mayo de 2016

Lecturas de fin de semana

De las lecturas, o mejor dicho, relecturas (releer: regalarse un libro recordando su lectura) del fin de semana, un brevísimo relato de Kafka, extraído de La condena, publicado en la vieja colección de bolsillo de Alianza editorial, y un fragmento de Alicia a través del espejo, en la magnífica traducción de Jaime de Ojeda, perteneciente también a la misma colección:

Los árboles
Porque somos como troncos de árboles en la nieve. Aparentemente, solo están apoyados en la superficie, y con un pequeño empellón se los desplazaría. No, es imposible, porque están firmemente unidos a la tierra. Pero atención, también esto es pura apariencia.
            Franz Kafka

¡Viviendo marcha atrás! repitió Alicia con gran asombro. ¡Nunca he oído una cosa semejante!
...Pero tiene una gran ventaja, y es que así la memoria funciona en ambos sentidos.
Estoy segura de que la mía no funciona más que en uno observó Alicia. No puedo acordarme de nada que no haya sucedido antes.
Mala memoria, la que solo funciona hacia atrás censuró la Reina.
¿De qué clase de cosas se acuerda usted mejor?
¡Oh! De las cosas que sucedieron dentro de dos semanas replicó la Reina con la mayor naturalidad. Por ejemplo añadió, vendándose un dedo con un buen trozo de gasa, ahí tienes al mensajero del Rey. Está encerrado ahora en la cárcel, cumpliendo su condena; pero el juicio no empezará hasta el próximo miércoles y, por supuesto, el crimen se cometerá al final.
            Lewis Carroll

Pero con qué desgana y pesadumbre, después de haber estado abiertos a la luz nueva de la primavera y haberse acostumbrado a ir de un sitio a otro –la mesa del despacho, el sofá del salón, la silla de la terraza, el bolsillo de la cazadora, el banco al aire libre de la plaza... –, han vuelto los dos esta mañana arisca de lunes a su sitio de siempre, con qué tristeza y desconsuelo miran ahora asomando el lomo tras los cristales de la biblioteca.