Seguidores

miércoles, 13 de enero de 2016

Efemérides literarias

Escritor irlandés en lengua inglesa, nació en Dublín en 1882, abandonó su país para vivir en distintas ciudades europeas, París, Trieste, Zúrich, y murió en esta última el 13 de enero de 1941, hace hoy 75 años.
En 1914 publicó Dublineses, un conjunto de relatos, y en 1916 apareció Retrato del artista adolescente -A portrait of the artist as a young man-, novela breve de carácter autobiográfico ambientada también en Dublín.
Su novela Ulises -Ulysses-, aparecida en 1922, es la obra paradigmática de la renovación de las técnicas narrativas en el siglo XX, especialmente por el uso del monólogo interior, del que se sirve para explorar los movimientos psicológicos del subconsciente. Como argumento, se limita a contar un día cualquiera de la vida de Lopold Bloom, Stephen Dedalus (alter ego del autor) y Molly Bloom en Dublín, concretamente el 16 de junio de 1904, fecha que los admiradores de Joyce conmemoran cada año como el Bloomsday ('El día de Bloom'). 
Ulises es en muchos aspectos una parodia moderna de la Odisea de Homero: las hazañas del mítico héroe heleno tienen su correspondencia en las monótonas y vulgares andanzas de Leopold Bloom, prototipo de la mediocridad del hombre contemporáneo; Penélope está representada por Molly Bloom, la mujer infiel del protagonista; las camareras un tanto desvergonzadas de un restaurante recuerdan a las sirenas... La novela, que teje además una compleja red de símbolos y registros lingüísticos, ha sido una de las más influyentes y renombradas del siglo pasado (y también una de las de más ardua lectura; dicho sea en voz baja y entre paréntesis, un tostón de más de mil páginas, intrincada travesía de la que pocos salen indemnes si es que son capaces de no desistir antes de avistar la orilla).
Como muestra, este fragmento del monólogo final de Mary Bloom:

[...] qué me voy a poner me pondré una rosa blanca o esas magdalenas de Lipton me gusta el olor de una tienda grande y rica a 7 y 1/2 la libra o las otras con cerezas encima y el azúcar rosado 11 chelines un par de libras claro una bonita planta en medio de la mesa yo lo sacaría más barato espera dónde fue que las vi no hace mucho me gustan las flores me encantaría tener toda la casa nadando en rosas Dios del cielo no hay cosa como la naturaleza las montañas salvajes y luego el mar y las olas lanzándose y luego el campo tan bonito con campos de avena y trigo y toda clase de cosas y todo el buen ganado por ahí que se le ensancha a una el alma de verlo ríos y lagos y flores toda clase de formas y olores y colores saliendo hasta en las zanjas prímulas y violetas la naturaleza es así en cuanto a esos que dicen que no hay Dios yo no daría un pito por toda su sabiduría por qué no van y crean algo muchas veces le he preguntado a él los ateos o como se llamen que vayan primero a desengrasarse luego piden a gritos el cura cuando se mueren y por qué por qué porque tienen miedo del infierno por culpa de su mala conciencia ah sí los conozco muy bien quién fue la primera persona del universo antes de que hubiera nadie que lo hizo todo quién ah eso no lo saben tampoco lo sé yo ahí estamos daría lo mismo que intentaran parar el sol para que no saliera mañana el sol brilla para ti dijo él el día que estábamos tumbados entre los rododendros en Howth Head con su traje gris de tweed y su sombrero de paja yo le hice que se me declarara sí primero le di el pedazo de galleta de anís sacándomelo de la boca y era año bisiesto como ahora sí ahora hace 16 años Dios mío después de ese beso largo casi perdí el aliento sí dijo que yo era una flor de la montaña sí eso somos todas flores un cuerpo de mujer sí ésa fue la única verdad que dijo en su vida y el sol brilla para ti hoy sí eso fue lo que me gustó porque vi que entendía o sentía lo que es una mujer y yo sabía que siempre haría de él lo que quisiera y le di todo el gusto que pude animándole hasta que me lo pidió para decir sí y al principio yo no quise contestar sólo miré a lo lejos al mar y al cielo estaba pensando en tantas cosas que él no sabía...
               (Traducción de José Mª Valverde)

1 comentario:

  1. La travesía era tan densa, que unas páginas fueron suficientes para bajarme de la barca.

    ResponderEliminar